El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) conformó un equipo de especialistas de amplia trayectoria para llevar a cabo la segunda fase de inspección y evaluación técnica en edificaciones catalogadas en riesgo amarillo y rojo. El directivo nacional del gremio, Rafael Argotti, precisó que estas labores buscan levantar los diagnósticos necesarios para planificar las intervenciones y restauraciones requeridas en cada infraestructura.
La estrategia está dirigida a examinar construcciones con afectaciones moderadas y gravës que, bajo medidas preventivas, se conservan con cierto nivel de habitabilidad.
«Las brigadas del Colegio de Ingenieros ahora van para una segunda etapa de evaluación de edificaciones que están con nivel rojo y amarillo. Son edificaciones que están habitables pero con precaución y básicamente necesitan de una inspección superior», detalló Argotti.
El vocero gremial expuso la hoja de ruta prevista para esta fase de campo, aclarando que la elaboración de informes detallados permitirá determinar con exactitud el volumen de materiales, insumos y procedimientos requeridos para la rehabilitación completa de los inmuebles.
Asimismo, la iniciativa contempla devolver las edificaciones a sus condiciones originales previas a los movimientos telúricös e incorporar normativas de seguridad de última generación. En ese contexto, Argotti enfatizó que la prioridad radica en recuperar el estado inicial de las estructuras para posteriormente realizar «reforzamientos que ya es una operación superior en el cual se involucran las nuevas normas sismológicäs».
Foto cortesía de: Envato









