El Centro de Predicción Climática de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) informó que el fenómeno meteorológico El Niño se fortaleció aceleradamente durante el último mes, alcanzando un 69% de probabilidad de convertirse en el más intenso registrado en los últimos 75 años. Las temperaturas en la superficie del Pacífico oriental ya superan los dos grados centígrados sobre el promedio, con anomalías de hasta diez grados bajo la superficie.
Los modelos informáticos coinciden en que el fenómeno alcanzará su punto máximo a finales del otoño y principios del invierno con una fuerza superior a la prevista. Los expertos prevén que este episodio supere al histórico registro de 1982-1983, respaldados por mediciones del Índice Oceánico de El Niño Relativo que califican la situación como un evento sin precedentes en un contexto de calentamiento global.
Esta transferencia masiva de calor desde el océano Pacífico hacia la atmósfera alterará de forma drástica los patrones climáticos globales durante los próximos meses. Mientras que regiones como Indonesia y Australia enfrentarán sequías prolongadas, en Sudamérica y la franja meridional de Estados Unidos se incrementará el riesgø de lluvias torrenciales e inundacionës, además de un aumento en la actividad de ciclones en el Pacífico.
A pesar de que la NOAA aclaró que la intensidad récord no garantiza consecuencias de la misma gravedad en todas las regiones habitadas, sí advirtió sobre un incremento sustancial en la probabilidad de desastrës y olas de calor extremas. Los meteorólogos continuarán monitoreando la evolución del sistema a medida que se aproxima su fase de mayor impacto en el hemisferio norte.
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