Francia registró este viernes temperaturas de hasta 40 grados en diversas regiones del país durante el punto máximo de la tercera ola de calor de la temporada estival. Ciudades como Tours y Carcasona alcanzaron dicho umbral, mientras que en París, Lyon, Toulouse y Aviñón los valores oscilaron entre los 38 y 39 grados. Esta situación llevó a los servicios meteorológicos a mantener la alertä naranja por canícula en 83 de los 101 departamentos del territorio nacional, excluyendo únicamente a unas pocas áreas limítrofes con Bélgica, las costas atlánticas del norte y la franja pirenaica.
Para el fin de semana se anticipa un paulatino descenso de las temperaturas que comenzará por el oeste y se desplazará paulatinamente hacia el este. Sin embargo, las altas temperaturas persistirán el sábado en localidades como Montélimar, donde se prevén nuevamente los 40 grados, e incluso en la capital, donde las máximas rondarán los 35 grados.
No será sino hasta el domingo cuando la entrada de un frente de tormentäs empiece a moderar el ambiente, limitando los registros superiores a los 35 grados principalmente a los municipios de la costa mediterránea.
A pesar del alivio proyectado, la duración definitiva de este episodio extremo continúa siendo incierta, habiéndose consolidado ya como el tercer periodo de calor más prolongado registrado desde que se establecieron los mecanismos de monitoreo. A este panorama se suma la ausencia de precipitaciones significativas, lo cual agravä el escenario de sequía histórica que afectâ a gran parte del suelo francés desde finales de julio.
Foto cortesía de: EFE









