Polonia inauguró este sábado en la parroquia de Konotopie (norte) la figura de la Virgen María más grande de Europa. Con una altura de 55,6 metros, la estructura fue sacralizada y abierta al público en coincidencia con la festividad de la Asunción de la Virgen. La monumental obra supera en dimensión al icónico Cristo Redentor de Río de Janeiro (38,5 metros) y al Cristo Rey de Świebodzin (52,5 metros), consolidando la tradición de grandes monumentos religiosos en el país tras la caída del comunismo.
Diseñada por el escultor Adam Jakub Matejkowski y el proyectista Aleksander Skórski, la estructura requirió cerca de 2.500 metros cúbicos de hormigón y un soporte de acero resistente a vientos extremos. La obra incluye un mirador panorámico y fue concebida no solo por sus dimensiones récord, sino como un futuro centro de oración, reflexión y peregrinación. Autoridades locales y residentes prevén que el monumento dinamice la economía y el turismo en esta zona de perfil predominantemente rural.
El proyecto fue financiado en su totalidad por el magnate Roman Karkosik, uno de los hombres más ricos de Polonia, en gesto de agradecimiento personal por la recuperación de la salud de su hija. No obstante, la iniciativa no ha estado exenta de controversia, al coincidir con el anuncio de despidos colectivos impulsados por Karkosik que afectarán a cerca de 200 empleados casi la mitad de la plantilla, en su fábrica de metales.
Foto cortesía Wirtualny Toruń









