En un esfuerzo por competir de manera directa con las principales aplicaciones de geolocalización del mercado, Apple ha implementado una estrategia de recolección de datos geográficos basada en el factor humano.
La corporación tecnológica financia a personal en distintas regiones del mundo para que recorra a pie espacios públicos urbanos y entornos naturales, logrando cartografiar áreas que resultan inaccesibles para los vehículos convencionales.
Esta metodología de mapeo peatonal busca erradicar los puntos ciegos de la plataforma de navegación y ofrecer a los usuarios una experiencia de geolocalización mucho más precisa y detallada en sus dispositivos.
Para llevar a cabo las jornadas de actualización cartográfica, los recolectores de datos caminan largas jornadas equipados con indumentaria de alta tecnología diseñada por la propia compañía, como mochilas especializadas que albergan un sistema compacto de sensores de posicionamiento global (GPS) de alta fidelidad y equipos de procesamiento informático portátil.
Además, los operarios peatonales portan sistemas ópticos elevados con cámaras de 360 grados que capturan imágenes panorámicas simultáneas en todas las direcciones a medida que avanzan.
El despliegue de estos caminantes permite registrar con alta definición calles peatonales estrechas, bulevares concurridos, senderos de parques nacionales y puntos remotos.
El beneficio inmediato de este programa de empleo se refleja en la optimización de los servicios de navegación. Gracias a las rutas cubiertas a pie, Apple actualiza constantemente su base de datos geográficos mundiales en regiones de difícil acceso, mejorando las instrucciones de tránsito peatonal, identificando nuevos comercios locales y enriqueciendo las vistas panorámicas a nivel de calle para los usuarios de su ecosistema.
Foto cortesía de Wikimedia Commons









