La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el presidente del territorio autónomo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, viajaron a Nueva York para rubricar un acuerdo histórico de seguridad con Estados Unidos en los márgenes de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El pacto otorga a Washington el control operativo permanente sobre la defensa de la isla ártica, poniendo fin a meses de presiones diplomáticas y tensiones en la región.
El convenio establece que EE.UU. asumirá de forma indefinida la protección y las necesidades operativas del territorio, bloqueando formalmente la presencia militar o inversiones estratégicas no autorizadas de potencias consideradas adversarias por la administración estadounidense.
Este entendimiento trilateral redefine la geopolítica en el Ártico y consolida la hegemonía operativa de Washington en una zona estratégica de creciente interés militar y económico a nivel global.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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