El papa León XIV sostuvo este domingo una emotiva reunión de casi dos horas con siete víctimäs de abusös sexüales cometidos por miembros del clero francés, durante su visita apostólica al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
Acompañado por Mons. Gérard Le Stang, presidente del Consejo para la prevención contra la pedofilia de la Conferencia Episcopal Francesa, el Pontífice escuchó individualmente los testimonios de cuatro hombres y tres mujeres, comprometiéndose a extremar las medidas para evitar la repetición de estos hechos y denunciando la complicidad o el silencio institucional que en su momento impidió brindar ayuda a los afectadös.
Durante la audiencia privada, el Santo Padre agradeció la valentía de los asistentes al compartir sus vivencias y aportar propuestas concretas en materia de prevención y reparación. La cita, calificada como un hito significativo por participantes como Jean-Marie Delbos, se dio en el marco de un firme llamado del Pontífice a la jerarquía eclesiástica francesa para mantener la «máxima vigilancia» frente a los abusös, aunque la selección de los convocados generó ciertas reservas en colectivos de víctimäs que no estuvieron representados en el encuentro.
Tras concluir la reunión y reunirse con la comunidad de fieles, León XIV encabezó la multitudinaria procesión de las antorchas en la explanada del santuario mariano, donde caminó junto a decenas de miles de peregrinos y enfermos. Sosteniendo una vela durante el rezo del Rosario, el Pontífice cerró la tercera jornada de su viaje apostólico a Francia encomendando a la Virgen María la perseverancia de la fe y las intenciones más urgentes del escenario internacional.
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