El Premio Nobel de Fisiología o Medicina otorgó el reconocimiento este lunes al estadounidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por sus contribuciones pioneras en el campo de la neurociencia.
De acuerdo con el fallo de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo, los tres investigadores fueron galardonados por el desarrollo de la optogenética, una innovadora metodología fundamentada en el uso de canales iónicos activados por luz que permite estudiar de manera precisa cómo las redes neuronales procesan emociones, conductas y memorias.
La técnica desarrollada tiene sus orígenes en los hallazgos de Hegemann y Nagel a principios de la década de 1990 en el Instituto Max Planck de Bioquímica, donde identificaron la canalrodopsina una proteína fotosensible presente en el alga unicelular Chlamydomonas capaz de actuar como canal iónico. Posteriormente, Deisseroth logró integrar esta proteína en el tejido cerebral, transformándola en un interruptor molecular que permite activar o desactivar grupos específicos de células nerviosas mediante impulsos lumínicos.
Desde la perspectiva médica e investigativa, la optogenética ha permitido cartografiar la arquitectura funcional del cerebro y comprender el control neurológico sobre procesos como el dolör, la atención y los ritmos circadianos.
Asimismo, los avances en este ámbito abren nuevas vías para el abordaje de trastornos psiquiátricos y neurodegenerativos como la depresïón, el Parkinson y el Alzheimer, además de impulsar aplicaciones terapéuticas orientadas a la recuperación de la capacidad visual en pacientes con severo deterioro ocular.
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