El adiestrador canino César Millán abordó un aspecto fundamental sobre el vínculo entre los perros y sus dueños, señalando que estos animales no solo perciben el afecto, sino que son capaces de sentir e interiorizar estados de ánimo como la tristeza, la frustración y la confusión. Según el especialista, los caninos captan información de manera constante observando el entorno cotidiano, interpretando desde las expresiones faciales y el tono de voz hasta los cambios en las rutinas de las personas.
Diversas investigaciones científicas respaldan este comportamiento en los animales de compañía. Un estudio realizado por la Universidad de Helsinki demostró que los perros analizan minuciosamente el rostro humano para descifrar emociones, adaptando su conducta para ofrecer consuelo o apaciguar momentos de tensión. Esta empatía responde a más de 15.000 años de evolución conjunta, proceso en el cual la especie desarrolló una habilidad particular para conectar de forma directa con los seres humanos.
La explicación compartida por Millán permite comprender la razón por la cual las mascotas reaccionan con comportamientos de protección o cercanía cuando una persona atraviesa un momento difícil. De esta manera, los especialistas destacan que los perros actúan como un reflejo emocional dentro del hogar, fortaleciendo un lazo afectivo sin necesidad de palabras.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto cortesía Envato








