Durante siglos, el mito popular sobre la supuesta mala suerte de los gatos de pelaje oscuro ha permeado en distintas culturas, afectando negativamente la percepción general sobre estos felinos. Si bien en civilizaciones como el antiguo Egipto eran considerados sagrados y venerados bajo la figura de deidades como Bastet, el posterior surgimiento de especulaciones y persecuciones históricas terminó por estigmatizarlos con una fama negativa infundada.
En la actualidad, esta carga cultural sigue generando repercusiones directas en el bienestar y la protección de los animales. Organizaciones de rescate y refugios advierten que los gatos negros enfrentan mayores barreras al momento de ser integrados a un hogar, registrando menores índices de interés durante las jornadas de adopción en comparación con mininos de otras tonalidades.
Frente a esta situación, activistas y defensores del bienestar animal impulsan iniciativas para desmentir estas falsas creencias, haciendo un llamado a la adopción consciente y sin prejuicios basados en la apariencia física de las mascotas.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto cortesía Envato








