La icónica cadena de comida rápida KFC anunció que volverá a servir productos de Coca-Cola en sus 3.600 restaurantes de Estados Unidos a partir del próximo mes de enero, un proceso de transición logística que culminará para la primavera de 2027. Este movimiento pone fin a un histórico acuerdo de 40 años con PepsiCo, iniciado en 1986 cuando dicha compañía adquirió la marca de pollo frito junto a Pizza Hut y Taco Bell.
De acuerdo con Catherine Tan-Gillespie, presidenta de KFC en suelo estadounidense, el cambio de proveedor busca evolucionar la marca, fortalecer sus establecimientos y conectar de mejor manera con las preferencias del consumidor actual. La decisión representa un retorno a las raíces de la cadena fundada por el Coronel Sanders, la cual despachaba bebidas de Coca-Cola antes del giro corporativo registrado a mediados de la década de 1980.
Este acuerdo se suma a una racha de importantes contratos ganados por Coca-Cola frente a PepsiCo en los últimos dos años, entre los que destacan las áreas de comida de Costco, la cadena Marriott International y el autódromo Motor Speedway de Indianápolis, pese a que Pepsi logró sumar a la cadena Subway en 2025.
El impulso comercial de la «etiqueta roja» también se refleja en Wall Street, donde las acciones de Coca-Cola (NYSE: KO) acumulan un alza del 31,60% en lo que va de año, frente al retroceso del 10,55% de PepsiCo (Nasdaq: PEP).
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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