Ecuador continúa enfrentando una severa crisis energética marcada por racionamientos y suspensiones del suministro eléctrico que alcanzan hasta las 72 horas semanales en diversas zonas del país. Esta situación mantiene en un estado crítico a la industria nacional, golpeando de manera directa las operaciones cotidianas y la cadena de producción del sector productivo.
El impacto de las interrupciones del servicio eléctrico resulta especialmente grave en el sector de alimentos y bebidas, el cual se encuentra al borde del colapso debido a las continuas fallas en los procesos de conservación, procesamiento y abastecimiento. La imposibilidad de mantener la cadena de frío y los ritmos habitualmente programados de distribución amenaza la seguridad alimentaria y genera cuantiosas pérdidas económicas.
Esta prolongada emergencia ha desatado un creciente malestar social e incertidumbre en la población, agravado por la pérdida progresiva de empleos e ingresos en las empresas afectadas. Diversos gremios económicos solicitan medidas de contingencia urgentes para evitar un quiebre masivo en la industria y detener el deterioro de la actividad productiva nacional.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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