¡Un gesto ejemplar que da la vuelta al mundo! Durante cinco noches de otoño, los cerca de 450 habitantes de la isla de Corvo, la más pequeña del archipiélago de las Azores en Portugal, aceptan la oscuridad total para proteger a los polluelos de pardela cenicienta en su primer vuelo hacia el océano Atlántico. La iniciativa busca combatir los peligros de la contaminación lumínica urbana, la cual desorienta a las crías que se guían por las estrellas para salir de sus nidos rocosos y las hace chocar contra edificaciones o caer en las calles.
La preocupación de la comunidad comenzó en 1991 tras detectarse un elevado número de muertes entre las crías de esta especie, lo que impulsó la organización de patrullas nocturnas de rescate. Desde 2019, la medida se formalizó con la suspensión total del alumbrado público durante cinco noches clave cada año, convirtiendo a Corvo en la única isla de las Azores que aplica un apagón general coordinado con fines de preservación ambiental.
Durante estas jornadas, voluntarios y vecinos recorren las calles a oscuras para localizar a los ejemplares desorientados y ayudarlos a llegar a salvo al mar. La conmovedora acción comunitaria ha captado la atención de medios internacionales y ambientalistas a nivel global, destacando cómo la unión local puede salvar miles de vidas silvestres.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto cortesía Envato








