El sector turístico ecuatoriano enfrenta un complejo cierre de año tras la amenaza del fenómeno meteorológico de El Niño, a pesar de haber registrado ingresos por el orden de los 430 millones de dólares entre enero y agosto de 2026. Diversos gremios empresariales han manifestado su profunda preocupación por las posibles inundaciones y los graves daños a la infraestructura urbana y vial en provincias costeras clave como Guayas, Manabí, Santa Elena y Esmeraldas, factores que ya impactan negativamente las proyecciones de ocupación hotelera.
El panorama para el sector se ha vuelto aún más desafiante debido a la convergencia de otros factores operativos y de seguridad en el país. Las interrupciones constantes en el flujo eléctrico provocadas por el estiaje, sumadas a la implementación de toques de queda nocturnos en cinco provincias de la región costera, dificultan el normal desenvolvimiento de las actividades turísticas, comerciales y de entretenimiento en vísperas de las fechas festivas de fin de año.
Ante este escenario de contracción en plena temporada alta, la Federación Hotelera del Ecuador (Ahotec) inició mesas de negociación con el Gobierno nacional para solicitar auxilio económico urgente. Entre las medidas planteadas por los representantes hoteleros destacan prórrogas tributarias y esquemas de refinanciamiento de deudas que permitan aliviar la carga financiera de las empresas del sector y sostener los empleos generados por la industria del turismo.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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