El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareció ante los medios de comunicación por primera vez tras los resultados de las elecciones legislativas y rechazó asumir responsabilidad por la pérdida del control de ambas cámaras del Congreso por parte del Partido Republicano. Durante sus declaraciones en las obras del salón de baile que se construye en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que si su nombre hubiese figurado en la papeleta el resultado habría sido favorable, atribuyendo la derrota a la incapacidad de sus candidatos para movilizar al electorado a pesar del amplio respaldo mostrado en los mítines.
En respuesta a las críticas internas, incluyendo posturas de su vicepresidente JD Vance que vincularon el descalabro electoral al conflicto armado con Irán, Trump defendió su decisión militar argumentando que impidió el desarrollo de armas nucleares en esa nación. Pese a reconocer que la guerra provocó un incremento en los precios de la gasolina que afectó a los votantes, el mandatario sostuvo que la intervención fue una medida necesaria y justificada que volvería a ejecutar de ser preciso, pasando por alto las derrotas republicanas en feudos tradicionales como Texas, Iowa y Kansas.
De cara a la nueva configuración del Capitolio a partir de enero, donde el Partido Demócrata asumirá la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes, Trump manifestó estar dispuesto a negociar acuerdos legislativos siempre que la oposición no adopte una postura destructiva. Asimismo, el jefe de Estado recordó que conserva la facultad del poder de veto ejecutivo para bloquear cualquier iniciativa de ley opuesta a su agenda, concluyendo su intervención tras firmar una viga de la nueva estructura en los terrenos presidenciales.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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