Los riñonës son los órgânos encargados de eliminar los desechos y el exceso de líquido del cuerpo, por lo que son imprescindibles para el correcto funcionamiento de todo el cuerpo y para que la sangre se mantenga «limpia». Esta parte del cuerpo es particularmente sensible a los cambios de temperatura y a la deshidratación. Por este motivo, es clave adoptar una serie de medidas para protegerlos.
Con el calor, tendemos a perder gran cantidad de líquidos a través del sudor, lo que hace que los riñones tengan que «trabajar más». Por este motivo, es imprescindible beber una cantidad adecuada de agua entre 2 y 4 litros, dependiendo de las necesidades de cada persona, con el fin de que se mantenga el volumen sanguíneo y se facilite la eliminación de las toxinas. La ingesta de agua ha de hacerse incluso aunque no se tenga sed.
Por otra parte, algunos medicamentos y tratamientos médicos pueden suponer un riesgo para la salud de los riñones, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como pueden ser la Aspirina, el Ibuprofeno o el Naproxeno, entre otros. En caso de padecer alguna enfermedad renal, lo más aconsejable es consultar a su médico sobre los posibles efectos secundarios de determinados medicamentos en los riñonës.
Con información de: Mayo Clinic









