La condena de 13 años de prisión por peculado impuesta este lunes al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas por un tribunal de la Corte Nacional de Justicia, en el marco del caso Reconstrucción, ha sido tachada de «política» por su abogado, Andrés Villegas.

Según Villegas, el veredicto ha intentado «justificar» una infracción «que no existe», y anunció que interpondrá un recurso de apelación contra la decisión. «Con esta sentencia se ha sepultado el último resquicio de dignidad que le quedaba a la justicia penal ecuatoriana.

Se reconoció que el exvicepresidente Glas no administraba fondos públicos, pero luego para justificar este embuste de condena se dijo que él impulsaba la contratación de los proyectos objeto de este juicio», declaró Villegas a los medios de comunicación al término de la audiencia en Quito.

Previamente, el tribunal, conformado por los jueces Mercedes Caicedo, Marco Rodríguez y Javier De la Cadena, estableció que Glas, en su rol de presidente del Comité de Reconstrucción de Manabí, y Carlos Bernal, entonces secretario técnico, aprovecharon sus cargos para «abusar de dineros públicos» que debían haberse destinado «para la atención a las víctimas del terremoto» de 2016.

Los magistrados validaron la argumentación de la Fiscalía, que durante el proceso judicial sostuvo que Glas y Bernal priorizaron proyectos de obras no urgentes, desatendiendo las necesidades apremiantes de los damnificados por el sismo. Esto, según la acusación, generó un perjuicio al Estado que asciende a más de 225 millones de dólares.

La financiación de estas obras, algunas de las cuales quedaron inconclusas o fueron consideradas innecesarias, provino de fondos de la Ley de Solidaridad, creada específicamente para mitigar los estragos del terremoto. «Este dinero de los ecuatorianos se destinó a 11 proyectos no prioritarios que habrían beneficiado a intereses particulares en la asignación y firma de contratos, y en los valores cancelados por contratos complementarios y de fiscalización», señaló el Ministerio Público.

Días antes, Glas había manifestado que él no manejó «ni un solo dólar» durante el proceso de Reconstrucción. Sin embargo, la jueza Caicedo argumentó que, si bien el exvicepresidente no firmó contratos, se pudo evidenciar «su impulso para procesar y aprobar la priorización de obras bajo el contexto de una emergencia, pero que no atendían a la emergencia, sino más bien a una arbitrariedad».

En similar sintonía, la defensa de Bernal había asegurado que el exsecretario del Comité tampoco adjudicó contratos. No obstante, la magistrada indicó que este impulsaba el desembolso de fondos para que las instituciones formalizaran esos contratos y que el presupuesto de algunos de esos proyectos prioritarios «finalmente llegaba a las arcas de la familia de Bernal Alvarado porque los contratos iban direccionados hacia ellos».

Villegas concluyó que «gran parte de la sentencia fue un discurso político» y que la condena establece un «nefasto precedente» para los servidores públicos. «Les dice: ‘No hagas obras porque en el futuro te van a endilgar un delito aún cuando tú no lo hayas cometido'», afirmó.

Con información de Unión Radio

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