Un estudio de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y el CIBERobn revela que el aceite de oliva virgen puede tener un papel «determinante» en la protección de la función cognitiva a través de la micrøbiota intestinal.
La información, recopilada en el proyecto PREDIMED-Plus durante dos años, incluía también el consumo de distintos tipos de aceite de oliva virgen y refinado, la composición de la micrøbiota intestinal y un seguimiento de los cambios en la función cognitiva. Los resultados muestran que quienes consumían aceite de oliva virgen en lugar de refinado presentaban una mejor evolución de la función cognitiva y una mayor diversidad de la microbiota intestinal, «un marcador importante de salud intestinal y metabólica».
El consümo de aceite de oliva refinado se asoció con una micrøbiota menos diversa a lo largo del tiempo; y también se identificó un género de bactêrias de la micrøbiota Adlercreutzia, como «posible indicador de la asociación beneficiosa entre el consumo de aceite de oliva virgen y la preservación de la función cognitiva».
Según los investigadores, este hallazgo sugiere que parte de los beneficios del consümo de este tipo de aceite sobre las funciones cerebrales podrían explicarse a través de «su impacto en la composición de la micrøbiota intestinal».
Con información de: La Web de la Salud









