Los líderes de los Estados miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) alcanzaron en Sierra Leona un acuerdo intergubernamental para regular el avance del gasoducto África-Atlántico entre Nigeria y Marruecos.
La infraestructura recorrerá entre 6.800 y 6.900 kilómetros —entre tramos terrestres y marítimos— a lo largo de 13 países de la costa atlántica. Su objetivo es transportar gas natural desde Nigeria y otras naciones de la región hasta Marruecos, donde se conectará con el Gasoducto Magreb-Europa para enlazar con España.
Con una capacidad anual estimada en 30.000 millones de metros cúbicos, hasta la mitad del suministro (15.000 millones) se destinará a los mercados marroquí y europeo, mientras que el volumen restante abastecerá a África Occidental.
Este proyecto busca consolidar un mercado regional integrado, potenciar la generación eléctrica e impulsar el desarrollo industrial y minero, al tiempo que abre una nueva ruta de exportación hacia Europa. Se prevé que sus primeros tramos entren en funcionamiento a principios de la próxima década.
Con información de Telesur









