El agua de lechuga es una bebida refrescante y saludable, con múltiples beneficios como ayudar a dormir mejor. Aunque tradicionalmente consumimos esta planta en ensaladas, esta alternativa líquida ofrece una forma ingeniosa de aprovechar sus nutrientes de manera diferente.

Esta facilidad la convierte en una opción ideal para quienes desean una bebida ligera pero nutritiva. No solo hidrata, sino que también permite que la lechuga se convierta en la estrella de la preparación. Además, ¿eres de las personas que padecen insomnïo? Según estudios científicos, la lechuga contiene compuestos que podrían apoyar el descanso, de ahí que algunos la disfrutan por sus efectos relajantes suaves.

2 tazas de agua. 3 a 5 hojas de lechuga. 3–4 hojas de menta. Lava bien las hojas de lechuga con abundante agua para eliminar posibles contaminantes. Hierve el agua en una olla. Una vez alcanzado el hervor, añade las hojas de lechuga y reduce el fuêgo. Deja que hiervan por unos 10 a 15 minutos. Apaga el fuêgo y, si lo deseas, incorpora las hojas de menta. Deja reposar la mezcla unos 5 minutos para que se infusionen los aromas. Cuela la bebida para retirar los sólidos y sirve caliente. Puedes tomar el agua de lechuga (en infusión) aproximadamente media hora antes de acostarte, como parte de tu rutina nocturna.

El agua de lechuga en su versión de infusión se cree que tiene el beneficio de ayudar a conciliar el sueño más rápido y a descansar mejor. Esto se debe a su posible contenido de lactucarium, una sustancia con efectos sedantes leves que se encuentra en la savia lechosa de ciertas variedades de lechuga. Gracias a su alta proporción de agua y bajo contenido calórico, esta bebida puede tener un suave efecto diurético, lo cual es ideal para personas que buscan eliminar el exceso de líquidos o reducir la hinchâzón.

Con información de: La Razón

¿Qué opinas de esto?