Un preocupante panorama sobre la seguridad en el servicio de taxis en Bogotá quedó al descubierto tras un reciente análisis realizado por las autoridades. Según el informe, el 60% de los conductores verificados presenta antecëdentes pënales, lo que ha encendido las alarmas en la capital del país. El estudio fue adelantado por unidades del GAULA, que realizó un tamizaje a cerca de 500 taxistas como parte de las estrategias para combâtir delïtøs como el «paseo millonario» y el secüestrø extørsivo.
De acuerdo con los resultados, la cifra evidencia una problemática estructural en el control del servicio, ya que actualmente no existe un registro claro y unificado de quiénes están conduciendo los taxis. En muchos casos, los conductores no tienen relación directa con los propietarios de los vehículos, lo que dificulta establecer responsabilidades en caso de hechos dëlictivøs. Las autoridades distritales advirtieron que este vacío en la regulación ha permitido que personas con historial judicial accedan al servicio sin mayores restricciones, aumentando el rïesgo para los usuarios.
Este panorama se agrâva en medio de recientes casos que han generado indignación en la ciudad, como secüestrøs y røbøs cometidos bajo la modalidad de «paseo millonario”, lo que ha deterïørado la percepción de seguridad en el transporte público individual. Ante esta situación, desde la Secretaría de Seguridad se estudian medidas más estrictas, entre ellas la extïnción de dominio a vehículos involucrados en delïtøs y la implementación de controles más rigurosos sobre los conductores.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para utilizar herramientas tecnológicas, verificar la información del vehículo y reportar cualquier comportamiento søspechoso, mientras se avanza en la implementación de nuevas estrategias para garantizar la seguridad en el servicio de taxis en la capital.
Con información de: Medios Internacionales









