Alemania ha llevado a cabo un experimento para evaluar si trabajar cuatro días a la semana puede ser tan eficiente como el modelo tradicional de cinco días, con resultados que ahora llaman la atención en el debate laboral europeo. En total, 45 empresas de distintos sectores participaron en el proyecto piloto, que buscaba reducir la jornada laboral al 80 % del tiempo habitual, aproximadamente cuatro horas menos por semana, sin afectar la productividad ni los salarios de los trabajadores.
El ensayo, supervisado por la Universidad de Münster y la consultora 4 Day Week Global, se basó en la fórmula conocida como 100‑80‑100: conservar el 100 % del salario, trabajar el 80 % del tiempo y mantener el 100 % de la productividad, un objetivo que muchas compañías lograron cumplir, equilibrando eficiencia y bienestar laboral.
Dos años después del inicio del proyecto, se observa que alrededor del 70 % de las empresas que implementaron esta jornada reducida optó por mantenerla, tras comprobar que la productividad se mantenía o incluso mejoraba, mientras que los empleados reportaban mayor satisfacción, menor estrés y mejor retención de talento.
El cambio no fue solo temporal: varias empresas reorganizaron procesos, redujeron reuniones innecesarias, adoptaron herramientas digitales y desarrollaron formas de trabajo más eficientes que permitieron hacer lo mismo en menos tiempo, beneficiando tanto el desempeño laboral como la calidad de vida de los trabajadores.
Aunque no todas las empresas continuaron con el modelo, aproximadamente el 30 % regresó al esquema tradicional por cuestiones logísticas o de coordinación, la experiencia alemana aporta información valiosa al debate global sobre modernización laboral, mostrando que una semana laboral de cuatro días puede ser viable si se acompaña de cambios estructurales dentro de las organizaciones.
Con información de: Xataka









