El martes la noticia deportiva giró en torno a Emma Raducanu y su esperado regreso a los primeros planos del tenis junto a Carlos Alcaraz, con quien disputará el dobles mixto en el US Open. Sin embargo, a pocas horas, el nombre de la tenista británica volvió a resonar por un tema mucho más inquietante: la reaparición de su acosadör, quien incluso intentó obtener entradas para presenciar el próximo torneo de Wimbledon.
La seguridad del All England Club detectó que el hombre, sobre quien pesa una orden de alejamiento dictada en febrero, intentó participar del sorteo anual de entradas que organiza el club londinense. Según medios británicos, el sistema de Wimbledon activó una alertä al identificar el nombre del solicitante, conocido por acosär a Raducanu y que tiene prohibido acercarse a la jugadora o asistir a torneos de la WTA.
El episodio que detonó estas restricciones ocurrió durante el último torneo de Dubái, cuando la propia Raducanu rompió en llantö en pleno partido al notar a este individuo entre los espectadores. Un día antes, la persona en cuestión había logrado acercarse a la tenista en su hotel, entregándole una foto y solicitándole que posara para otra imagen.
La situación provocó un sobresalto emocional en Raducanu, quien ya había advertidö en torneos previos sobre la presencia del sujeto y había avisado a su equipo, aunque la información no se transmitió ni a la WTA ni a la organización del torneo de Dubái hasta después del incidente en la cancha.
A raíz de estos hechos, la WTA garantizó que el hombre tiene vedada la entrada a cualquiera de sus torneos mientras reiteró su compromiso de “garantizar el bienestar” y “brindar todo el apoyo” a Raducanu y a su equipo.
Con información de Infobae









