Durante un experimento realizado para su doctorado, Julia Shaw logró que un grupo de estudiantes universitarios generara recuerdos completamente falsos sobre haber cometido delïtos o haber sido atâcados por animales, a pesar de que tales eventos nunca ocurrieron. La psicóloga del University College de Londres demostró que incluso personas con buena memoria pueden crear y sostener recuerdos falsos con sorprendente facilidad.

La memoria autobiográfica aquella que almacena los recuerdos personales y sensoriales de la vida resulta especialmente vulnerable a la distorsión. Shaw explicó que recordar un hecho propio implica activar una compleja red de neuronas responsables de sensaciones, emociones y percepciones, lo que hace que el proceso sea mucho más propenso a errores que la simple evocación de datos objetivos, como fechas históricas.

La psicóloga subrayó que los recuerdos personales no constituyen un registro exacto del pasado, sino que se reconstruyen cada vez que se evocan, lo que los convierte en realidades dinámicas y cambiantes. Además, señaló que las personas suelen tomar prestados fragmentos de recuerdos de otras fuentes, como relatos de terceros o información externa, lo que contribuye a la creación de memorias inexactas.

La investigación sobre los recuerdos falsos no solo transformó la psicología, sino que también influyó en la forma en que la sociedad y la justicia abordan la evidencia testimonial. El trabajo de Shaw y Loftus aún genera preguntas sobre la naturaleza de la memoria y la importancia de educar al público sobre sus limitaciones y vulnerabilidades.

Con información de: BBC

¿Qué opinas de esto?