La provincia de Mendoza anunció que todos los estudiantes de las escuelas primarias deberán tener el 80% de la asistencia a lo largo de todo el ciclo lectivo para pasar de año. La decisión, que se implementará en el inicio de la actividad escolar, busca combatir el ausentismo. Según explicó el ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas (DGE), Tadeo García Zalazar, el plan tiene como punto que los alumnos asistan a clases y deberán cumplir con este requisito para pasar de año, por más que tengan todas las materias aprobadas.
Esta modificación en el reglamento escolar introduce un nuevo parámetro obligatorio, con la intención de revertir la tendencia de ausencias reiteradas y garantizar la presencia real en las aulas. El anuncio, que se oficializa al inicio del ciclo lectivo 2026, marca un cambio en el enfoque de la gestión educativa mendocina, que prioriza la asistencia como condición indispensable para la promoción escolar.
De acuerdo con cifras oficiales, el promedio de presencia en las aulas durante el ciclo 2025 fue de 87,70% en primaria y de 89,46% en secundaria. El gobierno provincial fundamentó la medida en la necesidad de reducir las inasistencias crónicas, fenómeno que impacta de manera directa en el rendimiento y la adquisición de conocimientos básicos. La DGE informó que la nueva regla se aplicará tanto en nivel inicial como en primario, mediante un reglamento de asistencia actualizado que establece mecanismos de control y seguimiento más estrictos.
El nuevo reglamento dispone que quienes no alcancen el 80% de presentismo deberán necesariamente participar en diciembre de una etapa de intensificación de saberes, aun si todas sus materias están aprobadas. El propio ministro García Zalazar aclaró en diálogo con el programa Opinión de LVDiez: “El estudiante que no cumpla, va a tener que recuperar sí o sí en diciembre, por más que tenga aprobadas las materias”. Incluso, según detalló, la exigencia se mantendrá aunque las ausencias se encuentren justificadas por motivos particulares. En esos casos, la obligación de asistir a la etapa de recuperación no se verá alterada.
El gobierno escolar implementará un sistema de monitoreo bajo la consigna “cada día cuenta”. Esta campaña, orientada a reducir el ausentismo crónico, prevé un control escalonado y la intervención temprana en casos de inasistencias reiteradas. La DGE busca así instalar la idea de que la continuidad en la asistencia resulta central para el desarrollo académico y la formación integral de los estudiantes.
Con información de: La Voz









