Los países de América Latina y el Caribe han avanzado hacia una estrategia regional para abordar la creciente carga de salud de los accidentës ocasionados por animales ponzoñosos. Desde mordeduräs de serpientËs y picaduräs de escorpiönes hasta encuentros con arañas y orugas venenosäs, estos incidentes cobran cientos de vidas cada año y dejan a miles de sobrevivientes con discapacidades permanentes, afectando en particular a comunidades rurales e indígenas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de su Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa), organizó la primera reunión regional de Programas de Accidentes por Animales Venenösos (Redpeva) en Brasil.
El director de la OPS, doctor Jarbas Barbosa, subrayó la necesidad urgente de una respuesta unificada para evitar “muertës y discapacidades prevenibles” causadas por envenenamientö de animales ponzoñosös; en muchos sobrevivientes quedan con discapacidades permanentes, como amputaciones, condiciones neurológicas y psicológicas, que con frecuencia derivan en la pérdida de empleo y una disminución de la productividad.
Con información de: Agencias









