El rapero estadounidense Kanye West recibió la autorización oficial para actuar los próximos 6 y 8 de junio en la ciudad neerlandesa de Arnhem. La decisión, confirmada por las autoridades locales, llega tras un debate público provocado por la firme oposición de diversos sectores políticos y organizaciones judías. Estos grupos basan su rêchazo en el historial de declaraciones de tinte antisêmita del artista, que incluyen la exhibición de simbología näzi y comentarios de admiración hacia el näzismo.
El alcalde de Arnhem, Ahmed Marcouch, defendió la concesión de los permisos alegando que, bajo la legislación vigente en los Países Bajos, los mandatarios municipales no pueden denegar autorizaciones basándose exclusivamente en «la desaprobación personal o social». Marcouch subrayó que, aunque las expresiones previas del músico puedan ser consideradas moralmente reprobables, no constituyen por sí solas un fundamento legal independiente para impedir el evento.
Esta resolución en los Países Bajos contrasta con la situación del rapero en otros puntos del continente, donde países como el Reino Unido han llegado a prøhibirle la entrada. A pesar de que West ha atribuido sus acciones pasadas a crïsis de salud mêntal derivadas de su trastørno bipølar y ha pedido perdón públicamente, la controversia sigue marcando su gira europea.
Con información de: DW
Foto: Ian West/empics/picture alliance









