Una práctica sencilla y accesible está siendo recomendada por arquitectos y especialistas en construcción para identificar posibles problemas de humedad en las paredes de una vivienda. Colocar un trozo de papel de aluminio adherido a la superficie puede ayudar a determinar si la humedad proviene del exterior o si se trata únicamente de condensación ambiental.
El método funciona porque el papel de aluminio actúa como una barrera aislante que bloquea el intercambio de aire entre la pared y el espacio ambiente. Al adherirlo correctamente con cinta y dejarlo colocado entre 24 y 48 horas, cualquier rastro de agua que aparezca en la superficie indica la presencia de humedad dentro del muro o bajo la capa superficial.
Para realizar la prueba no se requieren herramientas complejas ni evaluación profesional inmediata. Los materiales necesarios son papel de aluminio, cinta adhesiva resistente y un paño seco para limpiar la zona antes de colocar el aluminio. Algunos recomiendan también tomar fotos antes y después para comparar los resultados.
Al retirar el papel, su estado ofrece señales claras: si hay gotas de agua o manchas oscuras, es probable que exista humedad interna o filtraciones; si permanece seco, lo más probable es que el problema sea condensación superficial causada por falta de ventilación.
Aunque esta técnica es útil como diagnóstico preliminar y puede ahorrar dinero al evitar intervenciones innecesarias, los expertos aconsejan que si se detectan signos evidentes de humedad profunda como moho, pintura desprendida u olores persistentes se consulte a un profesional para aplicar soluciones estructurales adecuadas.
Con información de: TN









