La idea de una cölisión inminente entre la galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea ha sido reevaluada a la luz de un reciente estudio publicado en Nature Astronomy. Aunque durante más de cien años los astrónomos han observado a Andrómeda acercándose rápidamente hacia nuestra galaxia, y las mediciones del Telescopio Espacial Hubble reforzaron la perspectiva de una futura fusión, las nuevas investigaciones han puesto en cuestión esta certeza.
De acuerdo con National Geographic, el estudio sugiere que solo existe un 50% de probabilidad de que ambas galaxias colisionen y se fusionen en un futuro. Este hallazgo no solo desafía predicciones anteriores, sino que también redefine nuestras expectativas sobre el destino del Grupo Local, el grupo de galaxias al que pertenecen tanto la Vía Láctea como Andrómeda.
La idea de una cölisión inminente entre la galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea ha sido reevaluada a la luz de un reciente estudio publicado en Nature Astronomy. Aunque durante más de cien años los astrónomos han observado a Andrómeda acercándose rápidamente hacia nuestra galaxia, y las mediciones del Telescopio Espacial Hubble reforzaron la perspectiva de una futura fusión, las nuevas investigaciones han puesto en cuestión esta certeza.
De acuerdo con National Geographic, el estudio sugiere que solo existe un 50% de probabilidad de que ambas galaxias colisionën y se fusionen en un futuro. Este hallazgo no solo desafía predicciones anteriores, sino que también redefine nuestras expectativas sobre el destino del Grupo Local, el grupo de galaxias al que pertenecen tanto la Vía Láctea como Andrómeda.
Desde principios del siglo XX, los astrónomos han observado cómo Andrómeda, también conocida como M31, se acerca a la Vía Láctea a gran velocidad. En 2012, un estudio basado en observaciones del Telescopio Espacial Hubble concluyó que ambas galaxias se atraerían gravitacionalmente hasta colisionar de manera frontal en un plazo de cuatro a cinco mil millones de años. Esta predicción se convirtió en un hecho casi indiscutible en la comunidad científica.
Sin embargo, el nuevo estudio liderado por Till Sawala, astrofísico de la Universidad de Helsinki, introduce un cambio radical en este paradigma. “La descripción más precisa es la de un lanzamiento de moneda“, afirmó en declaraciones recogidas por National Geographic. Su equipo sostiene que las proclamaciones sobre la inminente desaparición de nuestra galaxia han sido “muy exageradas”, y que el apocälipsis galáctico ya no es una garantía.
Con información de Infobae









