La cifra de fallecïdos a causa de las intensas inundacïones que azötan el centro de Texas, Estados Unidos, se ha elevado a 25, según confirmaron las autoridades de Kerr County. Las lluvias torrenciales han provocado el desbordamiento del río Guadalupe, desencadenando una situación descrita como «catastrófica» por la policía local. Las comunidades cercanas a las vías fluviales han sido urgidas a buscar terrenos más elevados, mientras que los albergados han sido aconsejados a permanecer en sus refugios.
La preocupación se intensifica con la desaparición de aproximadamente 20 niños de un campamento, quienes aún no han sido localizados. Aunque las autoridades señalan que esto no implica necesariamente que estén perdidos, las operaciones de búsqueda y rescate son la máxima prioridad. Hasta el momento, 237 personas han sido rescatadas y evacuadas, con 167 de ellas utilizando helicópteros en una muestra del esfuerzo coordinado de los equipos de emergëncia.
En respuesta a la emergëncia, el Gobernador de Texas, Greg Abbott, ha comprometido todos los recursos estatales disponibles para asistir a los damnificados. Abbott subrayó que la prioridad inmediata es salvar vidas y aseguró que las operaciones de búsqueda y rescate continuarán durante toda la noche. La magnitud del desastre ha movilizado una respuesta integral de las autoridades estatales y locales.
Por su parte, el Presidente Donald Trump ha calificado las inundaciones de «terribles» y ha garantizado el apoyo federal para el estado. El mandatario confirmó que su administración está colaborando estrechamente con el Gobernador Abbott para abordar la crisis. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta naranja por inundaciones, dado que el río Guadalupe ha alcanzado su segundo nivel histórico más alto en algunas áreas, previendo que la situación podría persistir.
Con información de: EFE









