El gobierno australiano dio un paso significativo y sin precedentes en la protección de la salud mëntal de los niños y adolescentes, aprobando una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 16 años, cómo lo son Facebook, Instagram, Tiktok, X o Youtube. Esta medida pionera responde a la creciente preocupación por el impacto negativo que el uso de estas plataformas tiene en el bienestar psicológico de los jóvenes.

La nueva legislación, que entrará en vigor en los próximos meses, se basa en una creciente cantidad de investigaciones que vinculan el uso prematuro y sin supervisión de las redes sociales con problemas como la ansiedad, la depresión, la baja autoestima y los trastornos del sueño. Los estudios muestran una clara correlación entre estos problemas y las plataformas.

Un informe de la revista Journal of Adolescence encontró que los adolescentes que pasan más de tres horas al día en redes sociales y pantallas tienen el doble de riesgo de sufrir problemas de salud mental. Otro estudio reveló que uno de cada tres adolescentes se ha sentido peor con su imagen corporal después de usar redes sociales. Además, el 37% de los menores de 15 años han estado expuestos a contenido dañino en plataformas como YouTube.

El gobierno australiano subraya que esta ley no tiene como objetivo aislar a los jóvenes del mundo digital, sino darles un espacio y tiempo para desarrollarse sin las presiones constantes de la validación social y la exposición a contenidos perjudiciales. La medida busca permitir a los niños y adolescentes disfrutar de la infancia y la adolescencia de una manera más sana y protegida, fomentando el juego, la exploración y las interacciones en el mundo real.

Con información de: Medios Internacionales

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