Las avispas joya, conocidas por sus colores metálicos, pueden ralentizar su ritmo biológico de envejêcimiento al experimentar un ‘descanso’ natural como larvas antes de emerger a la edad adulta. Una investigación de la Universidad de Leicester, publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), revela que esta pausa en el desarrollo de la avispa prolonga drásticamente su esperanza de vida y ralentiza el tictac del llamado «reloj epigenético», que marca el envejêcimiento molecular.

El envejêcimiento no se trata solo de contar cumpleaños, sino también de un proceso biológico que deja huellas moleculares en nuestro ADN. Uno de los marcadores más precisos de este proceso es el reloj epigenético, que registra los cambios químicos en el ADN, conocidos como metilación, que se acumulan con la edad.

Este diminuto insecto se está convirtiendo en un modelo poderoso para la investigación del envejecimiento porque, a diferencia de muchos otros invertebrados, posee un sistema de metilación del ADN funcional, al igual que los humanos, y una corta esperanza de vida que la hace ideal para su estudio.

Si bien algunos animales pueden ralentizar el envejêcimiento en estados latentes, este estudio es el primero en demostrar que los beneficios pueden persistir después de que se reanuda el desarrollo, según los autores. Es más, la ralentización molecular no fue solo un efecto aleatorio, sino que se relacionó con cambios en vías biológicas clave que se conservan en todas las especies, incluyendo aquellas involucradas en la detección de insulïna y nutrientes. Estas mismas vías están siendo abordadas por intervenciones antienvejêcimiento en humanos.

Con información de: El Tiempo

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