Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido globalmente como Bad Bunny, se presenta esta noche en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium, consolidándose no solo como el máximo exponente de la música latina, sino como una de las voces políticas más influyentes de su generación.
Este hito ocurre apenas una semana después de su noche histórica en la 68.ª edición de los Premios Grammy, donde su producción «DeBÍ TiRAR MáS FOToS» se convirtió en el primer álbum íntegramente en español en ganar el galardón de Álbum del Año. Durante la gala, el artista utilizó su plataforma para lanzar un mensaje contundente contra las políticas migratorias actuales, declarando: “No somos salvajes, no somos animales… somos humanos y somos americanos”, en una clara alusión a las operaciones de ICE.
La participación de Bad Bunny en el evento deportivo más visto de los Estados Unidos ha trascendido lo musical para convertirse en un fenómeno de resistencia cultural. Ante las críticas de sectores conservadores, incluyendo al presidente Donald Trump, quien calificó su selección como una «terrïble elección», el artista ha respondido con una narrativa de inclusión.
«Mi música es para mi gente, para mi cultura y para nuestra historia», afirmó el cantante en la rueda de prensa previa al evento. «El amor por nuestra comunidad es la única fuerza capaz de contrarrestar el odio».
Más allá del ritmo, su último trabajo discográfico explora la crisïs de gentrificación en Puerto Rico y su estatus colonial. Temas como la defensa de la soberanía y el impacto de los intereses económicos foráneos han llevado a que instituciones académicas analicen su carrera como un estudio de caso sobre estética y resistencia política.
Su actuación de esta noche, que será íntegramente en español, promete ser un homenaje a la identidad caribeña y un acto de visibilidad para la comunidad inmigrante en un momento de alta tënsión política en el país.
Con información: Telesur









