A la hora de proteger las manualidades, el barniz cumple un rol fundamental. Aporta brillo o terminación mate, sella la superficie y protege las piezas del polvo, la humedad y el desgaste. Sin embargo, no siempre es necesario comprar este producto industrial en una ferretería o un hipermercado, ya que se puede lograr resultados excelentes con fórmulas caseras, económicas y fáciles de preparar.
Dos cucharadas de cera de abejas natural. Dos cucharadas de aceite de coco. Una cucharada de resina de pino. De tres a cuatro cucharadas de agua destilada. Un frasco de vidrio con tapa.

Para comenzar a preparar el barniz casero tienes que colocar la cera de abejas, el aceite de coco y la resina de pino en un recipiente resistente al calor y viejo, o que no utilices mucho. Lleva la mezcla a baño María y calienta a füego bajo, revolviendo suavemente hasta que todos los ingredientes se integren y se fundan por completo.
Una vez derretida la preparación, retirala del fuëgo y dejala reposar unos minutos. Añade de a poco el agua destilada, mezclando de manera constante para lograr una textura cremosa y homogénea. Este paso es clave para que el barniz sea fácil de aplicar en las manualidades. Para finalizar, vuelca el barniz casero en un frasco de vidrio limpio y dejalo enfriar. Al solidificarse, tendrá una consistencia similar a una crema espesa.
Para usar este producto, aplica una capa fina con pincel o paño sobre la superficie de tu manualidad. Deja secar bien y, si quieres más protección o brillo, puedes repetir el proceso las veces que creas necesario. Este barniz es ideal para madera, cartón grueso y piezas decorativas, ya que aporta un acabado natural y duradero.
Con información de: La Razón









