El magnate francés Bernard Arnault, considerado uno de los hombres más ricos del mundo y fundador del conglomerado de lujo LVMH, ha sumado una nueva joya a su cartera. A través de su sociedad familiar Financière Agache, adquirió el Hôtel Cap-Estel, un establecimiento icónico situado en Éze, en la Costa Azul de Francia, célebre por su elegancia y privacidad.
El hotel, con apenas 20 habitaciones, es reconocido como uno de los alojamientos más exclusivos de la región. Su privilegiada ubicación frente al Mediterráneo y su diseño arquitectónico refinado lo han convertido en un refugio predilecto de celebridades, figuras políticas y empresarios de talla internacional.
La operación refuerza la presencia de Arnault en el sector hotelero de lujo, un ámbito en el que LVMH ya tiene inversiones estratégicas a través de marcas como Cheval Blanc y Belmond. Con esta adquisición, el empresario busca consolidar aún más su posición en un mercado donde la exclusividad y la personalización marcan la diferencia.
Expertos en el sector señalan que el Hôtel Cap-Estel no solo representa un activo inmobiliario de alto valor, sino también un símbolo de estatus que encaja con la filosofía de LVMH: ofrecer experiencias únicas en escenarios incomparables. Además, la compra llega en un momento en que el turismo de lujo en Europa muestra signos de recuperación y expansión tras años de altibajos.
Con esta nueva adquisición, Arnault continúa ampliando su influencia más allá del mundo de la moda, la joyería y la perfumería, reafirmando su visión de diversificar el imperio LVMH hacia sectores que compartan la misma esencia de lujo y distinción que caracteriza a su marca.
Con información de: Hospitality Net









