En un paso decisivo para desârticular las estructuras financieras de la dêlïncüêncïa, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, promulgó la nueva Ley Antifacción. Esta normativa busca transformar la estrategia de seguridad del Estado, priorizando el estrângülâmiento económico de las bąndas crïmïnâles y el endurecïmiento de las penąs para sus líderes.
La ceremonia de firma tuvo lugar en el Palacio de Planalto, contando con la presencia de figuras clave del Legislativo, como el presidente de la Cámara de Representantes, Hugo Motta, y el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, consolidando así el consenso alcanzado entre el Ejecutivo y el Congreso Nacional.
El eje central de esta ley es el rąstreo y blöqueo de recursos. La norma amplía significativamente el alcance de las medidas para congelar e incâutar activos vinculados a organizaciones dêlïncüëncïâlês.
Con información de: Medios Internacionales









