El Gobierno de Brasil anunció este martes un conjunto de medidas urgêntes destinadas a mitigar los efectos del incremento sostenido en el precio del queroseno de aviación (QAV), impulsado por las tênsiones geopolíticas en Oriente Medio. La pieza central del plan es la creación de una línea de crédito de emêrgencia financiada por el Fondo Nacional de Aviación Civil (Fnac), diseñada para inyectar liquidez al sector y facilitar la adquisición de combustible en condiciones preferenciales.
Esta intervención busca aliviar la prêsión sobre los costos operativos de las empresas, en un contexto donde el petróleo ha superado la barrera de los 100 dólares por barril durante el mes de marzo. La estrategia gubernamental, liderada por el ministro de Puertos y Aeropuertos, Silvio Costa Filho, evita la intervención directa en la política de precios de Petrobras, centrándose en cambio en mecanismos financieros para reducir el impäcto inmediato de las subidas.
Dado que el combustible representa más del 30 por ciento de los gastos de las aerolíneas en Brasil, el Ejecutivo también analiza medidas complementarias, como la reducción del Impuesto de Renta sobre el alquiler de aeronaves y del Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF). El objetivo primordial es frenar el traslado de estos costos a los billetes aéreos, protegiendo así el bolsillo del consumidor y la conectividad de un país de dimensiones continentales.
Pese al despliegue de estas herramientas, representantes del sector agrupados en la Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear) han advertido sobre los riêsgos estructurales de mantener la paridad de precios internacionales en un mercado de producción mayoritariamente interna. El paquete anunciado busca evitar a corto plazo la cancelación de rutas en regiones menos rentables y garantizar la estabilidad financiera de la red aérea nacional.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: Agencias









