Más allá de una cuestión de ahorro de agua y sostenibilidad, la ducha diaria no parece ser, ni mucho menos, un hábito obligatorio según numerosas voces expertas en salud. Según la Organización Mundial de la Salud, basta con ducharse en días alternos para mantener la higiene recomendable.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo en cuanto a extensión, y la primera línea de defensa que nos protege de las agresiones externas. Si sometemos a la epidermis a constantes daños con productos agresivos que componen los geles y jabones de ducha en la mayoría de los casos, estaremos alterando la microbiota y debilitando las defensas más externas. Los jabones que usamos en el baño o la ducha, con demasiada frecuencia, pueden alterar la barrera natural protectora de la piel.

El experto médico estadounidense de Medicina Preventiva James Hamblin, ha llegado a la conclusión definitiva de que «no son necesarias ni mucho menos las duchas diarias, siempre y cuando se sigan llevando a cabo prácticas de higiene fundamentales como mantener las manos limpias o lavarse la cara». El efecto de una limpieza excesiva es eliminar sobre microorganismos esenciales de la piel, que altera el equilibrio natural y puede ocasionar enfermêdades como el acné».

Con información de: El Cronista

¿Qué opinas de esto?