En un reciente episodio del podcast «Call Her Daddy», la cantante cubana Camila Cabello ofreció una mirada íntima a su transformación personal y profesional. Con un notable cambio de imagen, Cabello explicó que esta evolución externa simboliza una profunda búsqueda de autenticidad tras años bajo el escrutinio público.
Desde sus inicios a los quince años, la artista ha navegado un complejo camino de auto-descubrimiento, en el que aprendió a priorizar su bienestar mental y emocional por encima de las expectativas externas.
Asimismo, la conversación también abordó la experiencia migratoria de la cantante, quien se trasladó de Cuba a Miami a los seis años. Esta vivencia, inicialmente presentada como un viaje a Disney World por su madre, forjó su carácter y la llevó a encontrar en la música un refugio y un medio para conectar. Su participación en «Factor X» y su paso por Fifth Harmony fueron etapas formativas que, aunque valiosas, la impulsaron finalmente a buscar su propio camino como compositora y solista, con el fin de encontrar una mayor alineación con su verdadera vocación.
Uno de los puntos más esperados de la entrevista fue su franqueza sobre las relaciones personales, en el que se incluye su intermitente vínculo con Shawn Mendes. Cabello reflexionó sobre la distinción entre la pasión adictiva y las relaciones estables: “A veces, las personas que te hacen sentir enferma de amor no son buenas para tu sistema nervioso, pero es adictivo”.
Sobre Mendes, compartió que, a pesar de intentarlo, ambos comprendieron que «no era un buen encaje», y optaron por cerrar el ciclo en buenos términos, lo que les permitió evitar arrepentimientos futuros:“Siempre lo querré y lo cuidaré. Es una buena persona”, afirmó sobre el cantante canadiense.
Con información de: Agencias.









