Venezuela alberga un destino de talla mundial que es consistentemente aclamado como una de las playas más hermosas del planeta: Cayo de Agua, una joya natural en el Archipiélago de Los Roques, Territorio Insular Francisco de Miranda.
A 166 kilómetros al norte de la costa continental, este rincón del Caribe venezolano deslumbra a turistas nacionales y foráneos por su belleza prístina e incomparable.

Un espectáculo geográfico único
Lo que distingue a Cayo de Agua de cualquier otra playa es su singular formación: está compuesta por dos islotes conectados por un delgado corredor de arena blanca y coralina. Durante la marea baja, este «puente» de arena emerge, permitiendo a los visitantes caminar entre las aguas cristalinas de tonalidades azul intenso y turquesa a ambos lados.
Su ecosistema es de gran importancia ecológica, siendo parte del Parque Nacional Archipiélago de Los Roques, el segundo parque marino más grande de América Latina.
Un edén para aventureros y amantes del mar
Cayo de Agua es el destino ideal para quienes buscan una desconexión total. Al ser un cayo inmerso completamente en la naturaleza, carece de infraestructura turística masiva, lo que obliga a los visitantes a llevar consigo sus propias provisiones, un pequeño esfuerzo que se ve ampliamente recompensado:

- Snorkeling y buceo: La zona es famosa por su gran biodiversidad marina. Sus barreras coralinas son impresionantes, ofreciendo la oportunidad de observar coloridos peces y otras especies en su hábitat natural.
- Paz absoluta: Es el lugar perfecto para relajarse, tomar el sol y disfrutar de un paisaje que parece sacado de una postal.
- Punto de interés: Desde el Gran Roque, la isla principal, se organizan excursiones diarias en peñeros (botes) para visitar este y otros cayos cercanos como Francisquí y Crasquí.
Cayo de Agua no es solo una playa, es una experiencia de inmersión en la naturaleza más pura, reafirmando por qué Venezuela es conocida como el destino caribeño por excelencia.
Fotografías de: @Posadacasaplay
Noticias 24hrs









