La 68ª edición de los Grammy Awards, celebrada el 1 de febrero de 2026 en Los Ángeles, se convirtió no solo en una gala musical, sino también en una plataforma de protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y las estrictas políticas migratorias del gobierno estadounidense. Artistas de primera línea usaron sus discursos, atuendos y gestos simbólicos para expresar su ręchazo a estas prácticas, que han generado contrøversia y críticâs a nivel nacional e internacional.
Numerosas figuras internacionales destacaron durante el evento mostrando pines o insignias con la consigna “ICE Out” tanto en la alfombra roja como dentro del recinto, un gesto interpretado como una prøtesta silenciosa cönträ las políticas de inmïgración. Entre quienes portaron estos distintivos estuvieron Billie Eilish, Justin Bieber, Kehlani y Joni Mitchell, generando un impåctø visual significativo y convirtiendo el accesorio en uno de los símbolos más comentados de la noche.






Desde el escenario, varios ganadores aprovecharon sus momentos para hacer declaraciones contundentes. El artista Bad Bunny, tras recibir el premio a Mejor Álbum de Música Urbana, pidió “ICE out” y subrayó que “no somos salväjes ni animales, somos humanos y somos americanos”, en un mensaje de unidad y humanidad. Por su parte, Billie Eilish, al aceptar el premio a Canción del Año con “Wildflower”, afirmó que “nadie es ilegal en tierra røbada” y agregó críticas directas al ICE, reforzando la postura crítica de la industria del entretenimiento ante la situación migratoria actual.
Con información de: Ronda









