La inteligencia artificial (IA) entra en una nueva etapa tras un experimento realizado en Japón que demuestra que los chatbots pueden desarrollar rasgos de personalidad propios a través de la interacción grupal, sin intervención directa de personas ni programación previa de características individuales. Este avance, impulsado por científicos de la Universidad de Electro-Comunicaciones y la Universidad de Tokio, ha sido publicado por los autores Ryosuke Takata, Atsushi Masumori y Takashi Ikegami en la revista Entropy.
Según la Universidad de Tokio, se trata de la primera evidencia robusta de que los sistemas apoyados en modelos de lenguaje de gran tamaño pueden diferenciarse en su comportamiento dentro de un entorno colectivo simulado. El equipo japonés diseñó una simulación con 10 agentes virtuales, alimentados por un modelo experimental de procesamiento de lenguaje (Llama 2 de Meta), que se desenvolvían en un espacio digital bidimensional. Todos estos agentes arrancaban desde un punto totalmente homogéneo: sin memoria, sin rasgos predefinidos y con la única distinción de su ubicación inicial.
Durante la simulación, cada agente podía enviar mensajes a sus vecinos, conservar recuerdos sobre sus estados y decidir desplazamientos, siempre guiados por instrucciones genéricas del sistema. A medida que interactuaban, según el artículo en Entropy, comenzaron a observarse patrones diferenciados de comportamiento y la aparición de memorias propias. Los chatbots generaban respuestas variadas ante situaciones hipotéticas y ante nuevas preguntas, mostrando preferencias y opiniones distintas.
Según ambas fuentes, surgen interrogantes sobre fiabilidad, control humano, y el riesgo potencial de que estos sistemas puedan formar “culturas” propias o tomar decisiones inesperadas en función de su convivencia. Los resultados finales sugieren que, en entornos multiagente impulsados por modelos de lenguaje, tanto la individualidad como los comportamientos colectivos pueden surgir de la interacción social entre agentes, más allá de cualquier programación inicial.
Con información de: FayerMayer









