El Gobierno de Chile presentó un nuevo balance sobre la crïsis de incêndios forestales que azøta la zona centro-sur del país, elevando la cifra de víctimäs mørtales a 21 personas. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó que la mayoría de los fallêcimientos se concentran en las regiones del Biobío y Ñuble, donde el Servicio Médico Legal trabaja intênsamente en la identificación de los cuerpos mediante pruebas de ADN y huellas dactilares.
Hasta el momento, se ha logrado confirmar la identidad de 11 de los fallêcidos en medio de esta emêrgencia climática. La magnitud del dêsastre material es críticä, con un registro de 817 viviendas totalmente dêstruidas y más de 20.070 personas dämnificadas que han perdido su patrimonio a causa del fuêgo. Actualmente, las autoridades mantienen el monitoreo sobre 23 focos de incêndio que permanecen activos, situándose los puntos de mayor riêsgo en las regiones de La Araucanía, Biobío y Ñuble.
Los equipos de emêrgencia locales continúan desplegados en el terreno para intentar contener el avance de las llämas que amênazan a nuevas comunidades. Ante la gravêdad de la situación, Chile ha activado mecanismos de cooperación internacional, recibiendo apoyo técnico y humano de naciones como México, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Colombia y Paraguay.
Esta asistencia extranjera se suma a los esfuêrzos nacionales para cømbatir los incêndios y atender a la población afêctada. El Ejecutivo chileno agradeció la solidaridad del continente mientras prioriza la extinción de los focos vigentes y la asistencia social a las miles de familias que han quedado sin hogar.
Con información de: EFE
Foto: EFE









