El Gobierno chileno informó que las expulsiones de extranjeros en situación irregular alcanzaron las 2.000 personas en lo que va de año, luego de la salida este viernes de un vuelo chárter desde Iquique, en la Región de Tarapacá, con 75 ciudadanos deportados. Este operativo representa el undécimo traslado aéreo gestionado desde el inicio de la actual gestión gubernamental.
Según el balance ofrecido por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, el grupo más reciente de expulsados estuvo integrado por 50 ciudadanos colombianos, 14 peruanos y 11 dominicanos. Del total de deportaciones concretadas en el año, 1.704 se han ejecutado bajo la presente administración. En el operativo más reciente, 69 casos correspondieron a medidas administrativas por ingreso irregular, mientras que los seis restantes respondieron a órdenes ilegales.
De cara a los próximos meses, las autoridades proyectan un incremento en el ritmo de deportaciones, respaldado por la reciente aprobación parlamentaria de una ley que agiliza el procedimiento y faculta a los cuerpos policiales a ingresar a domicilios para ejecutar órdenes de salida del territorio.
Por su parte, el director nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, anticipó que las expulsiones pasarán a ser diarias mediante vuelos comerciales, financiados con un refuerzo presupuestario extraordinario de aproximadamente 1,7 millones de dólares otorgado por el Ministerio del Interior. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Chile residen más de 330.000 extranjeros en condición irregular, existiendo más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes de ejecución.
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