Chile perdió por 2-0 ante Bolivia en El Alto y confirmó que por tercera vez consecutiva no estará en el torneo más importante del planeta. Ahora, tras unas Eliminatorias que otorgaban siete cupos de clasificación y a falta de dos partidos para el final.
El primer golpe que recibió la Roja llegó temprano. Antes de los cinco minutos de juego, tras un centro desde la derecha, Miguel Terceros abrió el marcador. El volante se metió en el área, sorprendió a una defensa chilena que tardó demasiado en reaccionar y provocó la desazón en el camarín visitante.
Bolivia aprovechó el golpe anímico, mantuvo el control y estuvo muy cerca de extender la cuenta. En los 12′, Diego Arroyo le ganó un cabezazo a Benjamín Kuscevic y el balón se fue al travesaño. El “ole” se escuchó por primera vez en el estadio.
Sin embargo, la historia sufrió un vuelco cinco minutos más tarde. Una absurda patada a Fabián Hormazábal en el ataque boliviano provocó la expulsión de Lucas Chávez. La innecesaria acción, chequeada en el VAR, dejó al local con diez jugadores y le dio vida a Chile, que parecía confundidö y sin reacción.
La Roja se atrevió e intentó con disparos de Gabriel Suazo, Lucas Cepeda y Rodrigo Echeverría. También, tras una gran jugada entre Hormazábal y Alexis Sánchez, y un disparo fallido de Felipe Loyola, Darío Osorio probó con un remate que se fue al tiro de esquina. En el sector propio, Brayan Cortés mostró solidez cuando se le requirió.
Cuando aún no transcurrían ni diez minutos del segundo tiempo, llegó el segundo dolor de Chile. Quizás, el más difícil de superar. Tras un contragolpe de Bolivia, Sierralta le cometió una clara infracción a Robson Matheus y se fue expulsadö. El defensa duró solo ocho minutos en la cancha y le dio un golpe sin retorno a la Roja, que ahora volvía a estar en igualdad numérica con el local.
Cuando quedaban pocos segundos para el final del tiempo reglamentario, Bolivia sentenció el encuentro y el futuro de Gareca en el país: 2-0 con un tanto de Enzo Monteiro.
Con información de AS









