Científicos de China consiguieron apuntar con precisión al satélite Tiandu-1 con un láser infrarrojo desde una estación terrestre en la provincia de Yunnan, el cual viajó 130.000 kilómetros en menos de un segundo, superando la intensa interferencia de la luz solar.
El sistema láser permite cálculos muy precisos de la distancia y la posición de un satélite en el espacio profundo, por lo que la Academia China de Ciencias (CAS) desarrolló el experimento para establecer una base confiable para futuras misiones lunares y terrestres, reduciendo la dependencia del GPS terrestre.
La señal rebotó en el satélite y regresó con éxito a la Tierra, lo cual marcó un nievo avance en la investigación y desarrollo de tecnología espacial, debido a que esto puede suponer una revolución para la navegación y la exploración del espacio.
El objetivo final es garantizar que las próximas misiones entre la Tierra y la Luna puedan moverse en ese entorno con fiabilidad y sin depender exclusivamente del GPS terrestre.
Con información de: 2001









