China avanza en la construcción de un megaestadio de fútbol en El Salvador que ya es considerado el más avanzado de América Latina en términos de tecnología, diseño y funcionalidad. El proyecto se desarrolla en Antiguo Cuscatlán, en los terrenos de la antigua Escuela Militar, como parte de un acuerdo de cooperación entre ambos países para impulsar el desarrollo urbano y deportivo.
La obra, que comenzó formalmente en 2023, contempla una capacidad aproximada de 50 mil espectadores, con posibilidad de ampliación, y está concebida como un recinto multipropósito. Además de encuentros de fútbol, podrá albergar conciertos, eventos culturales y espectáculos de gran magnitud, convirtiéndose en uno de los centros de entretenimiento más importantes de Centroamérica.
Aunque no superará en tamaño a estadios históricos como el Maracaná o el Azteca, sus impulsores destacan que sí lo hará en modernidad, al incorporar tecnología de última generación, diseño arquitectónico contemporáneo y una experiencia integral para aficionados, atletas y medios de comunicación. También incluirá criterios de sostenibilidad y eficiencia en movilidad interna.
Más allá del deporte, el estadio representa un símbolo de modernización para El Salvador y refleja el creciente papel de China en grandes proyectos de infraestructura en América Latina. La iniciativa busca posicionar al país como sede de eventos internacionales y fortalecer su proyección regional a través de una obra emblemática que marcará un antes y un después en la infraestructura deportiva centroamericana.
Con información de: UNO









