En las áridas regiones del norte y oeste de China, la expansión de la energía solar ha cobrado un nuevo propósito: combatir el desierto y restaurar ecosistemas degradados. Es decir que las instalaciones fotovoltaicas en zonas áridas no solo generan grandes cantidades de energía limpia, también pueden mejorar el ecosistema local.
Una de las iniciativas más destacadas en este ámbito es un proyecto solar en la región desértica de Ningxia, que no solo genera energía limpia, sino que también promueve el crecimiento de vegetación en terrenos áridos. Te contamos sobre esta gran muralla China de paneles solares que restaura el desierto.
La planta en la región noroccidental de Ningxia forma parte de una red en el norte y oeste de China, utiliza la masa y la sombra de los paneles solares para detener y revertir la expansión de los desiertos. Este proyecto, operado por Ningxia Baofeng, consiste en una instalación solar de 1 gigavatio (GW) que utiliza paneles solares para proporcionar sombra a cultivos de bayas de goji.
Esta sombra reduce la evaporación de la humedad del suelo, creando un microclima favorable para el crecimiento de las plantas y ayudando a restaurar la vegetación en áreas del desierto de China. Además, los paneles actúan como barreras contra el viento, reduciendo la erosión del suelo y protegiendo las plantas jóvenes.
Aproximadamente una cuarta parte de China está clasificada como «desertificada» y las campañas para contener y recuperar las tierras arenosas se remontan a la década de 1970. La instalación de paneles solares sobre los desiertos vacíos y abrasados por el sol es una estrategia reciente y en expansión.
Con información de: Ecoportal









