China expresó su «firme oposición» a la reciente medida de Estados Unidos de revocar las visas de estudiantes chinos, especialmente aquellos con supuestos vínculos con el Partido Comunista de China (PCCh) o que estudian en «campos críticos».
Esta acción fue calificada por la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, como «irracional» y «discrïminatöria», marcando un nuevo punto de tensión en las relaciones entre ambas potencias.
El gobierno chino presentó una queja formal a la parte estadounidense, exigiendo la cancelación de estas medidas unilaterales. Mao Ning ha enfatizado que esta política «dañäría gravëmente los derechos legítimos e intereses» de los estudiantes afectados.
La revocación de visas forma parte de un esfuerzo por parte de la administración estadounidense para intensificar el escrutinio sobre los lazos entre la educación superior de EE.UU. y China, citando preocupaciones de seguridad nacional.
La medida también llega en un momento en que las universidades estadounidenses dependen significativamente de los estudiantes internacionales, siendo los chinos la segunda cohorte más grande, lo que representa una fuente crucial de ingresos a través de matrículas elevadas.
Con información de: EFE









