La Administración de Aviación Civil de China emitió una orden a todas las aerolíneas nacionales para que suspendan de manera inmediata la recepción de nuevos aviones fabricados por el gigante estadounidense Boeing.
Tras conocerse la noticia, las acciones de Boeing llegaron a caer hasta un 2,5% en la bolsa de Nueva York, aunque el retroceso se fue suavizando un poco a lo largo del día, según detalló Bloomberg.
Al momento en el que se emitió la orden, ya había una decena de aviones Boeing 373 Max preparados para incorporarse a las flotas de aerolíneas chinas como China Southern Airlines, Air China y Xiamen Airlines. Algunos de estos aviones, explica Bloomberg, están aparcados cerca de la base de la compañía estadounidense en Seattle, mientras que otros se encuentran en un centro de acabados en Zhoushan, en el este de China.
Con información de: DW









